Bienestar

Fin de año: por qué diciembre pesa más y qué hacer con eso

Diciembre se supone que es un mes de celebración. Para mucha gente es también el más cansador del año: cierres de trabajo, fin del año escolar, compras, reuniones familiares, viajes y cuentas, todo concentrado en tres o cuatro semanas, encima del agotamiento acumulado de once meses.

En Chile, además, el fin de año coincide con el comienzo del verano y de las vacaciones. Eso tiene una consecuencia poco comentada: la imagen del invierno triste de las fiestas viene del hemisferio norte y aquí no aplica. Lo que pesa en diciembre no es la falta de luz. Es la acumulación.

Lo que hace que diciembre cueste

  • Demasiadas cosas en poco tiempo. Cierres, compromisos y celebraciones se superponen, y el descanso queda para "cuando termine todo".
  • La obligación de estar bien. Se espera alegría, unión y gratitud. Cuando uno no se siente así, la distancia entre lo que se espera y lo que se siente se vuelve, en sí misma, una fuente de malestar.
  • La familia, con todo lo que trae. Las fiestas reúnen a personas que el resto del año eligen verse poco, y reactivan conflictos antiguos.
  • Las ausencias. Las primeras fiestas después de una muerte, una separación o una migración suelen ser de los momentos más difíciles de un duelo. Escribimos sobre lo que es normal sentir.
  • La plata. El gasto se concentra justo cuando se cierran presupuestos.
  • Más alcohol y menos sueño, que juntos empeoran el ánimo de los días siguientes. Lo explicamos en alcohol y ánimo.

Lo que ayuda

  • Elegir de antemano. Decidir a qué compromisos ir y a cuáles no, en vez de resolverlo bajo presión. Decirle que no a algo es decirle que sí a otra cosa.
  • Bajar la vara. Una celebración suficientemente buena es mejor que una perfecta que deja a todos agotados.
  • Hacerle espacio a quien no está. Nombrarlo, un brindis, preparar algo que le gustaba. Evitar el tema no hace que la ausencia pese menos.
  • Poner un tope al gasto antes de empezar a comprar, no después.
  • Cuidar dos cosas mínimas: la hora de despertar y lo que se toma. Son las que más se desordenan y las que más inciden en el ánimo.
  • Llegar con un plan a las reuniones difíciles: cuánto rato quedarse, con quién conversar, cómo retirarse sin drama.

Cuándo es algo más que estrés

Si el ánimo bajo dura más de dos semanas, si cuesta disfrutar lo que antes gustaba, si el sueño o el apetito cambiaron mucho o aparece desesperanza, vale la pena consultar en vez de esperar a que pase enero. Revisamos esas señales en no es solo pena.

Si el malestar es muy intenso o aparecen ideas de no querer vivir, la línea *4141 del Ministerio de Salud atiende gratis las 24 horas, también durante las fiestas.

Referencias

  • Shear MK. Complicated Grief. New England Journal of Medicine, 2015.
  • Ehlers CL, Frank E, Kupfer DJ. Social zeitgebers and biological rhythms: a unified approach to understanding the etiology of depression. Archives of General Psychiatry, 1988.
  • Ministerio de Salud de Chile. Línea de Prevención del Suicidio *4141.

Este artículo es informativo y no reemplaza una evaluación profesional. Si tienes dudas sobre tu caso, agenda una hora con nuestro equipo.

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