Ánimo

Primavera y trastorno bipolar: por qué los meses de más luz pueden desestabilizar

Asociamos los días largos, el calor y el sol con energía y buen ánimo. Para la mayoría de las personas funciona más o menos así. En el trastorno bipolar, en cambio, la primavera y el verano tienen otra lectura: son la época del año en que aumentan los ingresos hospitalarios por episodios maníacos.

Una revisión sistemática publicada en 2021 reunió 24 estudios sobre clima y trastorno bipolar. Dos señales se repiten: la mayor exposición a luz solar se asocia a más ingresos por manía, y el alza de temperatura, a más recaídas en general. No es un efecto universal —cerca de un tercio de los estudios no encontró asociación— y la sensibilidad varía mucho entre personas. Son datos poblacionales: describen tendencias, no predicen lo que le va a ocurrir a alguien en particular.

La explicación más aceptada pasa por el reloj biológico. La luz que entra por el ojo llega al núcleo supraquiasmático, en el hipotálamo, que ordena el ciclo sueño-vigilia y frena la producción de melatonina. Días más largos significan menos horas de oscuridad y, muchas veces, menos horas de sueño; y la reducción del sueño es uno de los gatillantes de manía mejor documentados. La luz también puede jugar a favor: en un hospital italiano, los pacientes internados por depresión bipolar en habitaciones orientadas al este —las que reciben sol temprano— tuvieron estadías más cortas que quienes ocupaban habitaciones al poniente.

En Chile, con radiación solar alta y una primavera marcada entre septiembre y diciembre, esto se traduce en medidas concretas:

  • Proteger el horario de sueño. Misma hora para acostarse y levantarse aunque haya luz hasta tarde, y oscuridad real en la pieza. Es la medida más importante de todas.
  • Leer el sueño como señal, no como logro. Dormir menos de lo habitual y no sentir cansancio no es un buen día: en trastorno bipolar suele ser una de las primeras señales de viraje.
  • Anticipar con el equipo tratante. Si en años anteriores hubo descompensaciones en la misma época, conviene decirlo antes de que llegue la temporada, no durante.
  • No ajustar el tratamiento por cuenta propia, ni siquiera cuando uno se siente especialmente bien. Sentirse muy bien puede ser parte del cuadro.

El clima no causa episodios ni desplaza a los factores que ya conocemos: el sueño, la adherencia al tratamiento, el consumo de sustancias, el estrés. Pero conocer el propio patrón estacional le entrega al paciente y a su familia algo valioso y muy concreto: saber en qué meses del año conviene mirar con más atención.

Referencias

  • Montes JM, Serrano C, Pascual-Sánchez A. The influence of weather on the course of bipolar disorder: a systematic review. The European Journal of Psychiatry, 2021.
  • Benedetti F, Colombo C, Barbini B, Campori E, Smeraldi E. Morning sunlight reduces length of hospitalization in bipolar depression. Journal of Affective Disorders, 2001.
  • Ministerio de Salud de Chile. Guía Clínica AUGE: Trastorno Bipolar en personas de 15 años y más. MINSAL.

Este artículo es informativo y no reemplaza una evaluación profesional. Si tienes dudas sobre tu caso, agenda una hora con nuestro equipo.

← Todos los artículos