Pareja

Terapia de pareja: cuándo consultar y qué pasa en la primera sesión

La terapia de pareja tiene una fama curiosa. Se la imagina como el último paso antes de separarse, o como el lugar donde un tercero decide quién tiene la razón. No es ninguna de las dos cosas. Y la idea de que hay que esperar a que todo esté muy mal para consultar es, probablemente, su peor malentendido: en la práctica, muchas parejas llegan cuando los patrones de conflicto ya llevan años instalados, y cuesta más desarmarlos.

Señales de que vale la pena consultar

  • Las mismas discusiones se repiten. Cambia el tema, pero no el desenlace.
  • Hay temas que ya no se pueden tocar, y se evitan para no pelear.
  • Hay más distancia que conflicto. Conviven, pero ya no se buscan.
  • Apareció el desprecio: burla, sarcasmo, gestos de superioridad. La investigación de John Gottman con parejas lo identificó como uno de los predictores más fuertes de ruptura, más que las discusiones o las críticas.
  • Una crisis puntual: una infidelidad, la llegada de un hijo, una pérdida, un cambio de ciudad.
  • Diferencias sobre decisiones importantes: tener hijos, el dinero, cómo criar.

No hace falta que los dos estén igual de convencidos de consultar. Es común que uno llegue con más dudas que el otro, y eso también se conversa en la sesión.

Qué pasa en la primera sesión

Es, ante todo, una conversación para entender. Se pregunta por qué consultan ahora, cómo se conocieron, qué funcionaba antes y qué cambió, y se escucha la versión de cada uno sin tomar partido. El trabajo del terapeuta no es decidir quién tiene la razón, sino entender qué está pasando entre los dos.

También se acuerda el encuadre: la frecuencia, si habrá alguna sesión individual con cada uno y qué esperan lograr. Muchas parejas salen de esa primera hora con algo simple y valioso: haber podido hablar de lo que en la casa termina en pelea, con alguien que ordena la conversación.

En formato online funciona bien, y tiene una ventaja práctica: cada uno puede conectarse desde donde esté.

Qué se trabaja

Depende de cada pareja, pero suele haber tres ejes: cómo discuten —no si discuten; todas las parejas lo hacen—, cómo se reparan después de un conflicto, y qué necesita cada uno del otro que no está pudiendo pedir. Las terapias de pareja con mejor respaldo muestran mejorías claras en la mayoría de las parejas que las completan.

Cuándo no es el camino

Si en la relación hay violencia —física, psicológica, sexual o económica— o una dinámica de control, la terapia de pareja no es el primer paso y puede ser riesgosa. Lo primero es la seguridad de quien la vive, con atención individual. En Chile, el Fono 1455 de SernamEG orienta a mujeres que viven o han vivido violencia. Si hay riesgo inmediato, el número es el 133 de Carabineros.

Tampoco reemplaza el tratamiento individual cuando uno de los dos tiene, por ejemplo, una depresión o un consumo problemático de alcohol. Muchas veces ambas cosas se hacen en paralelo.

En nuestro equipo atendemos parejas en formato online.

Referencias

  • Gottman JM. What Predicts Divorce? The Relationship Between Marital Processes and Marital Outcomes. Lawrence Erlbaum Associates, 1994.
  • Lebow JL, Chambers AL, Christensen A, Johnson SM. Research on the treatment of couple distress. Journal of Marital and Family Therapy, 2012.
  • Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género (SernamEG). Fono Orientación 1455.

Este artículo es informativo y no reemplaza una evaluación profesional. Si tienes dudas sobre tu caso, agenda una hora con nuestro equipo.

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